El panorama actual de
la pandemia en Barranquilla ha disparado de nuevo la venta de artículos e
instrumentos que apoyen los protocolos de bioseguridad.
Hay mucho movimiento en
la industria farmacéutica y de salud para llevarle a las personas los mejores
mecanismos de protección y seguir estimulando el cuidado personal y colectivo
mientras avanza el proceso de vacunación a lo largo de todo el país.
Barranquilla y el
Atlántico están a puertas de atravesar el tercer pico del Covid-19.
El descuido general de
la población y una falsa percepción de seguridad han elevado las cifras en las
últimas semanas. Tan solo este martes 23 de marzo, en el departamento fueron
conocidos 1.278 nuevos casos.
Esto ha generado temor
en la ciudadanía y la mayoría de personas han comenzado a tomar las medidas que
previamente habían dejado de adoptar.
El farmaceuta Dickson Garzón,
trabajador de la Droguería Inglesa de Ciudad Jarín, norte de Barranquilla, dijo que las personas se han protegido y
resguardado más en la primera y segunda etapa, que en este inicio del tercer
pico de la pandemia.
“Ahora lo mejor es estar recogido en nuestras
casas, en la primera ola la gente si se cuidaba bastante y hoy no tanto.
Siempre que vienen clientes les recomiendo salir lo menos posible y cumplir con
todas las normas. Incluso acá también conservamos la distancia”, señaló Garzón.
En cuanto al movimiento
de ventas de elementos de bioseguridad, el trabajador de la farmacia, ubicada
en la carrera 38 con calle 80 esquina, manifestó que los medicamentos para
elevar las defensas son los más solicitados por estos días.
“Los clientes nos piden, por supuesto, muchos
tapabocas y alcohol en todos sus tamaños y presentaciones. Pero también se está
vendiendo mucho antiparasitario y suplementos vitamínicos”, puntualizó.
Santiago Cantillo