La instructora Joselyn Valbuena se supo adaptar a la pandemia

Separada de su familia, Joselyn ha optado por
virtualizar sus prácticas y brindar un servicio en línea. Se adaptó al
aislamiento mediante plataformas en línea, donde ofrece clases de meditación y
yoga se pueden dar de manera remota.
“Gracias a los retiros y herramientas
adquiridas en lo largo de estos años
ayudaron a que pudiera estructurar la manera en que transmitía las
herramientas y las técnicas para poder atender a mis clientes”, así lo afirmó
Joselyn, cuya especialidad es el masaje tailandés, pero la cuarentena no le ha
permitido ofrecer este servicio.
Así como Joselyn, muchos han tenido que
reinventarse durante la cuarentena, presentando a la pandemia como una
oportunidad para adoptar nuevas formas de
ofrecer sus servicios en línea.
Para Joselyn, cambiar la manera como atiende a
sus clientes es vital para mantener el contacto con ellos durante la
cuarentena. Cuenta que ha sido una oportunidad para diversificar la forma como
transmite su mensaje de armonía espiritual.
“El yoga es una filosofía de más de 5.000 años
de antigüedad, no han habido cambios sino que se han adjuntado nuevas formas de
presentar”, dice Joselyn, quien cuenta
también, que el internet es para ella una oportunidad para llegar a más
personas con las mismas enseñanzas, y de distintas maneras.
"Gracias al internet se ha podido reinventar la manera de que el yoga
pueda llegar a más personas”, puntualiza Joselyn.
Lorena Garcia
lorena.garcia01@correo.usa.edu.co
David Giraldo
david.giraldo02@correo.usa.edu.co
